Mediciones de Rendimientos, Sistemas de Control de Costes y Propuestas de Mejora.
El punto de partida es el conocimiento de la propia empresa. A través de un cuadro de mandos adecuado se puede controlar la compañía y decidir de forma eficiente en el día a día:
- Con un modelo de gestión de costes que nos permita conocer con precisión cuánto nos cuestan nuestros productos o servicios.
- Valorando los márgenes para actuar sobre precios, políticas comerciales, potenciar los productos más rentables.
- Ofreciendo a nuestros clientes seguimiento para asegurar que las decisiones que se toman sean las óptimas en términos de rentabilidad.